Título: "El pabellón de las peonías"
Autor: Lisa See
Editorial: Letras de bolsillo
Año de publicación: 2007
Cantidad de páginas: 345.
Esta novela es la segunda obra que leo de Lisa See, autora de "El abanico de seda" que ya he reseñado anteriormente. En este caso, el relato vuelve a transportarnos a una cultura totalmente diferente, pero esta vez nos sumergimos en un plano más metafísico. En este sentido, la novela ha sido toda una sorpresa.
Se toma como base el conocido tópico universal del "mal de amor" que afecta a las doncellas enamoradas. En 1664, al iniciarse en China la dinastía Quing, liderada por los manchúes, la situación de las mujeres fue caótica: algunas abandonaron sus hogares, fueron víctimas de torturas, violaciones reiteradas y hasta dieron la vida por sus hombres. En este contexto, algunas se convierten en escritoras y sus obras han pasado de generación en generación hasta llegar a nuestros días.
El personaje central es Peonía, una joven de dieciseis años que está obsesionada por la clásica obra china "El pabellón de las peonías". Su padre, un hombre poderoso, decide llevar a cabo una representación de la misma en su casa. La doncella, durante la teatralización, conoce de manera casual y a escondidas a Ren, un joven del que se enamora profundamente. Este amor le pesa pues ella ya está comprometida con un desconocido al que su padre ha ofrecido en matrimonio. A partir de allí, el único refugio de Peonía pasa a ser el libro que justamente lleva su nombre y así, obsesionada por la lectura y el análisis de sus protagonistas, enferma de mal de amor.
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| Representación escénica de la ópera "El pablellón de las peonías", obra cumbre de la literatura china |
Las ironías del destino llevan a Peonía a revelar la identidad de su prometido. Para su sorpresa, es Ren. Sin embargo, ya es demasiado tarde, pues ella está tan débil que muere. En realidad, es aquí donde comienza el verdadero sentido de la obra ya que Peonía pasa a ser un fantasma y así entendemos la concepción china del alma después de la muerte.
Por aquel entonces (1644) yace la idea de que el alma de un difunto se divide en tres partes, cada una de ellas con un lugar distinto de descanso. Pero Peonía, por un olvido y negligencia de sus padres que no marcan su tablilla funeraria, pasa a ser un fantasma que vaga sin rumbo y se enfrenta de ese modo a las nuevas esposas de Ren.
La novela es buena, pero a mi criterio no alcanza la magnitud de la anterior ( no puedo evitar compararlas ya que la idiosincracia sobre las mujeres permanece latente en esta obra constantemente). Destaco que he aprendido mucho sobre la mentalidad y cultura china. Colores, sabores, rituales de boda, rituales fúnebres, cantos, superticiones y creencias, llenan las páginas de una manera enriquecedora. Asumo que me costó terminarla, quizás por momentos la trama se volvió demasiado monotemática para mi gusto y quería saber cómo iba a finalizar. Sin embargo, en los episodios finales, la prosa alcanza la dinámica de los primeros.
Me pareció muy interesante la aclaración que hace la autora al final de la obra, diciendo que la novela es histórica y narrando la cantidad de estudios que ha realizado para este relato. Algunas investigaciones son muy curiosas ya que Lisa See ha tenido que leer y estudiar artículos sobre las "mujeres- fantasmas- chinas", "escritos de los espíritus" y "autorretratos como reflejos del alma".
Sin duda, a mi que me encanta aprender sobre la cultura oriental, este tipo de obras me resultan tan curiosas como gratificantes.




